
Ortiz señala que posiblemente es José María Urbina, presidente cercano a los ideales liberales, quien suprime la procesión entre 1850 y 1856. La restituye otro presidente, Gabriel García Moreno, aproximadamente 20 años después; pero el entonces arzobispo de Quito Federico González Suárez critica que se ha dejado de lado las creencias y la devoción para hacer de la Semana Santa una festividad social. Con García Moreno, las cofradías vuelven a sacar sus imágenes religiosas y la procesión del Viernes Santo se consolida como la más importante pues recoge todos los pasos de la pasión del Señor. Ortiz señala el ejemplo de Jesús ayudado por el cireneo: la imagen de Jesús del Gran Poder iba sobre un anda acompañada del cireneo, un hombre haciendo las veces de este ciudadano de Cirene quien habría ayudado a Cristo a cargar la cruz. El anda iba por las calles de Quito a hombros de la gente que participaba en la procesión. ¡Imaginemos el peso de estas andas! Por cierto, la escultura de Jesús del Gran Poder pertenece al templo de San Francisco y es la figura central de la procesión contemporánea de la Semana Santa quiteña.
Con la revolución liberal a fines del siglo XIV todo esto desaparece y el Estado incluso persigue a las manifestaciones públicas de fe, pues se trata de un Estado laico que no puede permitir privilegios para estas manifestaciones religiosas. Alfonso Ortiz cuenta que en aquél entonces la policía y la caballería atacaba a la gente para disolver las procesiones. Así transcurre la primera mitad del siglo XX hasta que llega al poder José María Velasco Ibarra, un figura de leyenda en la política ecuatoriana, cinco veces presidente de la república. Velasco Ibarra promueve una reconciliación con la porción católica de la población y con la Iglesia. De modo que en 1960, cuando los franciscanos restauran a la iglesia la imagen de Jesús del Gran Poder que hasta entonces estaba en un museo, crece la devoción alrededor de Jesús del Gran Poder y se recupera la procesión del Viernes Santo en Quito, si bien con muy pocos elementos de la tradición colonial.
Breve bibliografía
- Quito, espacio para lo sagrado. Revista Patrimonio de Quito, Junio 2005, Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural de Quito
- Luciano Andrade Marín. La lagartija que abrió la calle Mejía, Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural de Quito, 2003
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